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Costa del Sol · Vol. 01 / 2026

Pedalea
como si nadie
te esperase.

Recoges en tu hotel. Pedaleas hasta perderte. Vuelves cuando quieras.

«Lo que más recuerdas
de un viaje
no son las habitaciones.»

Marbella es de las ciudades que se entienden a 15 kilómetros por hora. En coche te las pierdes — los semáforos, los aparcamientos, la prisa. A pie tardas demasiado. Pero en bici, justo. Llegas al casco antiguo en diez minutos, al puerto en veinte, a Cabopino antes del almuerzo. Y entre medias, los rincones que solo descubres cuando vas a la velocidad correcta.

Cuatro maneras

¿Qué te apetece hoy?

Paseo Marítimo

Café por la mañana

Desde Marbella centro hasta San Pedro. Cero coches, mar a tu lado. Un café en cualquier chiringuito antes de las nueve, y aún tienes el día por delante.

Puerto Banús

Yates al atardecer

Cuando el sol pega de costado y los reflejos pintan la marina entera de dorado. Aparcas la bici a un lado, paseas, vuelves antes de que cierre la cocina del hotel.

Marbella Vieja

Atajos por el casco antiguo

Plaza de los Naranjos, callejones blancos, geranios en las ventanas. La bici cabe justo, los coches no caben. Las fotos salen solas.

Las playas del este

Pies en la arena

Cabopino, Las Chapas, Elviria. Quince kilómetros de costa con chiringuitos cada poco. Llegas con sed, te quedas hasta el siguiente atardecer.

✦ Nota de viaje ✦

«En cinco días vi más
de Marbella en bici
que en cinco veranos en coche.»

— Una huésped del Demo Marbella

Tu próxima parada

Encuentra tu hotel

Cada hotel asociado tiene una flota propia en su recepción. Elige el tuyo y mira las bicis disponibles para el día que llegues.

El sol
no te va a esperar.

Reserva ahora y mañana desayunas con vistas.